22 de abril Día Mundial de La Tierra

 Alfabetización Ambiental y Climática

2017

Celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento.

Con esta celebración admitimos la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar la armonía con la naturaleza y la Madre Tierra para alcanzar el equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y medioambientales de las generaciones presentes y futuras.

Este día nos brinda la oportunidad de concienciar a todos los habitantes del planeta acerca de los problemas que afectan al planeta y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan.

En 2017, la campaña se denomina «Alfabetización medioambiental y climática».

La educación constituye los cimientos del progreso. Necesitamos que la ciudadanía mundial conozca los conceptos sobre el cambio climático y sea consciente de la amenaza sin precedentes para el planeta. El conocimiento nos empoderará a todos y nos llevará a tomar medidas para defender el medio ambiente.

10 claves cop

La alfabetización medioambiental y climática no es solo el motor que genera votantes concienciados por las cuestiones ecológicas y promueve legislación en este ámbito, sino que también acelera el desarrollo de tecnologías y empleos respetuosos con el medio ambiente.

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22 de marzo- Día Mundial del Agua

LA HUMANIDAD NECESITA AGUA.

Una gota de agua es flexible. Una gota de agua es poderosa. Una gota de agua es más necesaria que nunca.

El agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, la salud humana y al medio ambiente.

En la actualidad más de 663 millones de personas viven sin suministro de agua potable cerca de casa, lo que les obliga a pasar horas haciendo cola o trasladándose a fuentes lejanas, así como a hacer frente a problemas de salud debido al consumo de agua contaminada.

 

«¿Por qué desperdiciar agua?»

Este año, nos concentramos en el desperdicio del agua y en cómo reducir y reutilizar hasta un 80% del agua que malgastamos en nuestras casas, ciudades, industrias y agricultura y que fluye de vuelta a la naturaleza, contaminando el medio ambiente y perdiendo nutrientes valiosos.

Necesitamos aumentar la recolección y tratamiento de las aguas residuales y reciclarlas de una forma segura. Al mismo tiempo, necesitamos reducir la cantidad de agua que contaminamos y malgastamos para ayudar a proteger el medio ambiente y los recursos hídricos.

El Objetivo de Desarrollo número 6 Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos, incluye una meta de reducir a la mitad la proporción de agua dilapidada y aumentar su reciclaje.

dia mundial del agua 2017

Datos destacados.

  • Mundialmente, más del 80% de las aguas residuales que generamos vuelve a los ecosistemas sin ser tratada ni reciclada.
  • 1800 millones de personas usan una fuente de agua contaminada por material fecal, poniéndolas en riesgo de contraer el cólera, la disentería, el tifus o la polio. El agua no potable, y unas pobres infraestructuras sanitarias, así como la falta de higiene, causa alrededor de 842 000 muertes al año.
  • Las oportunidades de explotar las aguas residuales como un recurso son enormes. El agua tratada de una forma segura es una fuente sostenible y asequible de agua y energía, así como para obtener nutrientes y otros materiales recuperables.

http://www.un.org/es/events/waterday/

Mundo extraño y maravilloso, que nos exige muchas virtudes a menudo contradictorias: la audacia y la prudencia; el orgullo de ser hombre y la humildad de no ser más que eso; el amor de la acción pura y la consciencia de la inmensa vanidad de la acción. Sin embargo, necesaria: la más completa libertad y la más estricta disciplina; la solidaridad y la responsabilidad humanas llevadas, si es preciso, hasta el sacrificio, en ese gran ejercicio de la soledad. Pero estas contradicciones se resuelven por sí mismas y la montaña, en su silencio, responde a todas las cuestiones. Sólo hay que saber interrogarla y, como ella, saber callar.

“Y me atrevo a escribir aquí… que incluso las piedras, incluso esos grandes seres de tierra, piedra y hielo, que se llaman montañas, son capaces de devolver amor por amor, porque todo no es más que un juego perpetuo de ecos.” [Samivel, Préface de l’Opera de Pics].

Montañas, mi alegría… donde, sin embargo, no hay más que sufrimiento y esfuerzo, pero de donde, milagrosamente, mana nuestra felicidad en mayor pureza. El secreto de la vida está en vosotras.

“¡Detengámonos un poco más!… ¡Es tan bello reposar en la cumbre, y durante unos momentos en la vida, soñar en medio de las nubes!” [Guido Rey]

Pero, ¿No se puede también soñar con la cima cuando ya se ha abandonado? La ascensión que nos conduce hasta ella no es más que un instante de violenta plenitud. Pero la ascensión no se acaba con el retorno al valle. Su precioso recuerdo no deja de perpetuarla y enriquecerla: con un poco de aplicación, se la puede hacer durar toda una vida. La verdadera cima está en nosotros, por encima de todo. Pertenece a quien la busca y jamás le podrá ser arrebatada.

La montaña acompaña al hombre, marcha en el sentido más secreto de su vida, e incluso cuando ésta la supera, la perpetúa. Quienes han amado la montaña por encima de todo, hasta el punto de vivir sólo para ella e incluso morir, no han vivido ni han muerto, pues, en vano, porque ella iluminó enteramente su existencia con la luz más pura y le dio un sentido. Su espíritu vela por nosotros en los amplios espacios desnudos de la altitud que les eran familiares. “Las puertas de la montaña -escribió Ruskin- me abren una nueva vida que no tendrá fin.”

Tomado del libro “La Montaña y El Hombre”, George Sonnier.

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